RETO MÓDULO 5: OPCIÓN #1
Creo que como personas que trabajamos en el sector público podemos hacer mucho por la igualdad, pero no solo como funcionarios, sino como miembros de la ciudadanía.
En primer lugar, creo que el muro más alto que tenemos que destruir para conseguir una plena igualdad es el del lenguaje. En nuestros escritos debemos esforzarnos por utilizar un lenguaje no sexista. Y, además, debemos animar a todos nuestros compañeros y compañeras a que lo hagan también. Tenemos la obligación de hacerles ver lo importante que es, porque si hablamos solo en masculino, pensaremos solo en masculino, y eso, para la mitad de la población, no es justo. Incluso podemos proponer que se incluyan en los planes de formación de nuestros organismos cursos sobre lenguaje no sexista.
En segundo lugar, debemos "hacer campaña" para que todos nuestros compañeros disfruten el permiso por paternidad. En muchas ocasiones hay funcionarios que renuncian a ese permiso, cuando es un periodo que nos iguala a hombres y mujeres: primero en el ámbito laboral, porque ya no seremos nosotras las que tendremos "el problema" de los hijos; y segundo porque nos iguala en la crianza de los hijos, involucrándose mucho más los padres. Si desde la Administración pública se "obliga" a los padres a coger el permiso por paternidad, se terminará "obligando" también en las empresas privadas.
En tercer lugar, debemos hacer ver a nuestros superiores lo importante que es la conciliación laboral y familiar. Ambos progenitores deben llegar a casa a una hora razonable para ocuparse de las tareas del hogar. En muchas ocasiones, sobre todos los altos cargos, no se dan cuenta de que al quedarse ellos trabajando hasta altas horas de la tarde, arrastran a muchas personas (personal de secretaría, conductores, ordenanzas...). Es importante que se lo hagamos ver. Hay que saber cerrar y desconectar del trabajo para poder dedicarnos a la otra vida que también existe, incluso ellos deben tener otra vida más allá del trabajo. ¡Que la disfruten!
En cuarto lugar, si tenemos algún área de publicaciones en nuestro centro de trabajo, se puede proponer que se editen libros o documentos cuyo protagonismo sea para mujeres de nuestro entorno. Por ejemplo, economistas, médicas, juezas, físicas, etc. y luego darles visibilidad en las páginas web. Seguro que encontramos mujeres que han destacado en la materia que ocupa al ministerio u organismo en cuestión. Por ejemplo, en el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) se han editado libros sobre Marie Curie o Maria Goeppert Mayer.
En quinto lugar, y al hilo del anterior, puesto que en todos los centros suele haber revistas (trimestrales o anuales), intentar incluir artículos relacionados con las mujeres. En la última revista del CSN se ha publicado una entrevista a Rosa Montero: “No escribes una novela para enseñar nada, escribes para aprender” - Alfa 53 - CSN. Estas revistas son una gran arma divulgativa que llega a muchos destinos, y es probable que en más de una ocasión se haya pedido que el personal proponga temáticas y artículos. ¡No desaprovechemos la oportunidad!
Creo que estas cinco cosas están al alcance de todas las personas que formamos parte de esta gran familia que es el funcionariado. A partir de ahí, y dependiendo de las áreas en las que nos movamos cada uno, podemos ir incrementando nuestro nivel de actuación (que se contrate a conferenciantes que sean mujeres, que se hagan exposiciones sobre mujeres -en el CSN hemos tenido en el comedor del personal una exposición con carteles sobre "Mujeres ingeniosas", de la Universidad de Castilla-La Mancha, que ha tenido una gran acogida durante los meses que ha estado expuesta-, que se intente cubrir los puestos de trabajo de forma que sean paritarios, que se den cursos sobre normativa de igualdad, etc.).
Entre todos y todas podemos hacer una sociedad mejor y más igualitaria.

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